En 2017-18 se acabaron los últimos clásicos como este. A posteriori parecen costosos autos de calle llenos de electrónica. Tal vez sea por eso que, además, el valor de reventa de los anteriores modelos es muy elevado y los modelos a posteriori -al igual que todo vehículo moderno- conllevan una amortización acelerada de su valor como dicen los contables. Es una opinión
